Cuaderno de lengua: crónicas personales del idioma español

n. 28, 29 de junio de 2004. Majadahonda (Madrid)

Una tarde en la agencia EFE con Alberto Gómez Font


Victoriano Colodrón Denis
 
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Alberto Gómez Font ha vuelto de Atlanta con una buena idea, con una idea sencilla y magnífica... El filólogo responsable del Departamento de Español Urgente de la agencia EFE ha participado en esa ciudad, hace unas semanas, en un seminario dirigido a periodistas hispanos de Estados Unidos, y gracias a eso acaricia ahora la posibilidad de retomar un viejo proyecto muy querido...

Se le ve ilusionado a Gómez Font, recién llegado de Atlanta, de regreso a su despacho de la sede central de la agencia de prensa EFE, en el barrio madrileño de Chamberí. Ahí es donde me recibe, una tarde de junio, para charlar y responder a mis preguntas. "Gracias a lo que he visto en Atlanta, a los contactos que he hecho, a las conversaciones que he mantenido", me cuenta, "creo que se podría resucitar el proyecto Zacatecas y ponerlo en marcha con un enfoque ligeramente distinto y un nuevo impulso". Se refiere a la idea que presentaron el propio Alberto y su amigo Álex Grijelmo, ahora presidente de EFE, en el primer congreso internacional de la lengua española, que tuvo lugar en 1998 en esa ciudad mexicana. Se trataba de promover la creación de un libro de estilo común para todos los medios de comunicación en español. No con el objetivo de conseguir una homogeneidad total que podría ahogar las particularidades de cada medio, sino en busca de soluciones lingüísticas compartidas ante las novedades sociales o técnicas, para unificar terminología, toponimia, convenciones ortográficas...

En Atlanta, Alberto Gómez Font ha tenido la ocasión de conocer de cerca cómo funcionan esos "auténticos laboratorios vivos de la lengua" en los que periodistas de distintos países hispanohablantes tienen que ponerse de acuerdo a diario para decidir cómo redactar las noticias que después se difundirán -y tendrán que entenderse- en toda América Latina: es el caso de CNN en español, en Atlanta, pero también de la sección de español de la agencia Associated Press (AP), radicada en Nueva York, y de la redacción de EFE en Miami, en la que trabajan cincuenta personas.

¿Por qué no integrar a los responsables de estilo de esas empresas en un grupo de trabajo en el que también participen los principales medios de España, de México, de Buenos Aires, de Bogotá, y que dé respuestas comunes, meditadas pero muy rápidas, a las dudas y las novedades que se vayan planteando? A Alberto no le cabe duda de la utilidad que tendría esa forma de trabajar. Porque si en ese grupo se acordara, por ejemplo, una forma de llamar en español lo que en inglés se conoce como "gender violence", la solución adoptada sin duda acabaría aceptándose de manera general en los medios de comunicación de todo el mundo hispanohablante.

"He estado pensando que el embrión de ese grupo bien podría ser la lista de correo electrónico en la que desde hace unos meses venimos colaborando los responsables de varios libros de estilo españoles", sigue explicando Alberto. "Están los de La Vanguardia, El Periódico y La Voz de Galicia, además de Pepe" (se refiere, cómo no, a José Martínez de Sousa). "Claro que no sólo habría que incorporar a CNN, AP y otros; también habría que incluir en la iniciativa a la Real Academia Española y a la Asociación de Academias: seguro que su secretario, Humberto López Morales, estaría encantado de apoyarla".

Alberto tiene claro el objetivo del proyecto ("lo ideal sería poder tomar las decisiones entre todos, y que todos las aplicáramos"), y también que no costaría mucho ponerlo en marcha. Habría que hacerlo sin grandes alharacas, piensa, de manera práctica; que fuera algo modesto pero efectivo, que funcionara de verdad. Por eso ha vuelto ilusionado de Atlanta, y está deseando plantearle la idea a su amigo y ahora también jefe, Álex Grijelmo, convencido de que la acogerá con entusiasmo.

El trabajo del Departamento de Español Urgente

El timbre del teléfono interrumpe nuestra conversación. Alberto responde ("¿Diga?"), escucha y contesta con claridad: "De las dos formas, se puede decir de las dos formas: 'un ave' o 'una ave'. Lo que no se puede es decir 'la ave', porque la forma del artículo determinado ante sustantivos femeninos que empiezan por a tónica", explica, "es 'el', como en 'el ave', 'el águila', 'el agua', 'el hacha'...".

Atender este tipo de consultas constituye uno de los principales trabajos del Departamento de Español Urgente (DEU), creado en 1980 por Luis María Anson cuando era presidente de EFE. Ahora, casi veinticinco años después, como muestra de la autoridad lingüística que de hecho se le reconoce al DEU en todo el ámbito del español, más del ochenta por ciento de las preguntas que recibe -la mayoría por teléfono y por correo electrónico- procede de fuera de la agencia: de organismos públicos, Universidades, gabinetes de comunicación de empresas..., tanto de España como de países latinoamericanos. El resto son cuestiones que plantean los periodistas de la sede central de EFE, en la que trabajan unas seiscientas personas, de sus oficinas en las distintas provincias y de sus delegaciones en todo el mundo.

Además de dar respuesta a estas consultas, continuas, el departamento difunde regularmente a todos los centros de la agencia sus prescripciones sobre determinadas palabras, con indicaciones ortográficas, gramaticales o de estilo. "Mira, ahí tienes la nota que estamos preparando ahora", me dice Gómez Font, señalándome una hoja que hay en la mesa, en la que se habla de la abreviatura correcta de 'Estados Unidos'. Tras una breve explicación, la nota concluye que debe escribirse 'EE. UU.', con puntos, y no sin ellos ('EE UU'), como viene utilizándose últimamente cada vez con más frecuencia.

Estas notas, una vez distribuidas, se incorporan al Vademécum del español urgente que mantiene la agencia EFE en su página web. El DEU elabora también el Manual de español urgente, un auténtico éxito editorial, con continuas reediciones (la decimoquinta, aumentada y corregida, acaba de publicarse), y que además de capítulos sobre gramática, léxico y ortografía, contiene indicaciones sobre transcripción de palabras en otros alfabetos, topónimos y gentilicios, símbolos, abreviaturas y siglas, todo ello completado por una detallada bibliografía.

Por cierto, los dictámenes lingüísticos del DEU no siempre coinciden con las normas de la Real Academia Española, a pesar de que en el Consejo de Estilo de EFE, que se reúne cada quince días, participan dos académicos, Gregorio Salvador y Valentín García Yebra.

Alberto, moderador del foro Apuntes

Es verdad que a primera vista el elemento más llamativo del rostro de Alberto Gómez Font es el gran mostacho entrecano que lo adorna, de guías largas, anchas y muy pobladas, pero cuando uno consigue -si lo consigue- sobreponerse a la impresión de ese bigotazo tremendo, no tarda en reparar, justo debajo, en la cordialidad de su sonrisa, y, más arriba, en su mirada tierna, de expresión ligeramente ensoñadora, que otras veces tiene un brillo irónico, sandunguero y zumbón. Aunque lo segundo no quita lo primero, y lo normal es que sus ojos digan todo eso al mismo tiempo.

Alberto habla con calma, explicándose bien, didáctico. Charlamos sentados en el despacho en que trabaja, junto con otras ocho o diez personas, en uno de los últimos pisos del edificio. "El DEU somos sólo estas dos mesas de aquí", dice, refiriéndose a la suya y la de al lado, ahora desocupada, "además de los libros de estas estanterías, que son nuestra biblioteca". Las mesas también están llenas de manuales de estilo, diccionarios y gramáticas. "A lo mejor dentro de poco se incorpora una tercera persona al departamento".

Mientras hablamos, la pantalla de su ordenador va mostrando los mensajes de correo electrónico que llegan de Apuntes, el foro de debate sobre la lengua española que mantiene la agencia EFE en Internet, y en el que participan más de trescientos periodistas, traductores, correctores de estilo y filólogos. Alberto, responsable de Apuntes, donde se le conoce como "la Autoridad", se muestra infatigable en su papel de moderador, multiplicándose para dar la bienvenida a los nuevos contertulios, exponer el criterio de la agencia en una cuestión gramatical, resolver una duda gracias a su conocimiento del árabe, compartir una anécdota o una observación de viajero, dar la referencia de un libro recién adquirido, difundir noticias de asunto lingüístico, felicitar un cumpleaños o llamar al orden a los apunteros que en el fragor de un debate acaban desmandándose.

"¿Has visto las reacciones a mi comentario sobre La Coruña?", inquiere sonriendo. Alberto ha enviado un mensaje al foro hace unas horas para expresar su satisfacción por el hecho de que, en el avión que lo traía de vuelta de Atlanta, el mapa que mostraba la ruta del vuelo llevaba escrito ese topónimo, al igual que los demás, en español ('La Coruña') y no en gallego. La mecha ha prendido, y pronto han arreciado los mensajes en torno al asunto, porque hay en España quienes piensan que, por respeto a la lengua gallega, hay que utilizar 'A Coruña' incluso cuando se escribe en español. "Ya sabía yo que se iba a formar ese revuelo...".

El español de la agencia EFE

Cuando le pregunto en qué español se escriben los despachos de la agencia EFE, Alberto Gómez Font me explica que no es exactamente lo que se llama español neutro o internacional: "Diría que es un español de España (no en vano la agencia EFE es española), pero sin excesivos localismos, sin españolismos. Un español inteligible en todos los países hispanohablantes. Con los textos que se redactan en las delegaciones hispanoamericanas de EFE pasa lo mismo: se intenta suprimir de ellos las palabras y las expresiones exclusivas del español local, para que se entiendan sin problemas en el resto de los países. El objetivo sigue siendo el que planteó Anson: escribir en un español correcto y válido en toda la comunidad hispánica".

- ¿Entonces no puede haber clientes de la agencia descontentos con el español utilizado en los textos de EFE por ser demasiado específico de España?

- No, no los hay. Es verdad que todavía la agencia puede mejorar mucho en la búsqueda de un español internacional, pero no existe ese tipo de problemas. De todas formas, no debemos descuidarnos, porque cada vez es mayor la competencia de algunas empresas de Estados Unidos por el mercado de la información en los países hispanoamericanos. Fíjate en lo que pasa en algunos diarios de Nueva York, como Hoy o La prensa: saben que tienen que dirigirse a hispanos de distintas procedencias, así que cuidan mucho la lengua que utilizan, para que ningún lector la sienta como ajena. Lo mismo ocurre con las agencias de prensa para América Latina de las que hablamos antes.

- Y en este asunto de la unidad y la diversidad del español, ¿piensas que es mejor una mala solución común (un término o expresión tal vez incorrecto, pero que se use en todos los países hispanohablantes) que palabras quizá preferibles pero distintas en cada país?

- Sí, sin duda. Yo me opongo al purismo, creo que no tiene sentido. Bienvenido sea el engendro lingüístico si toda la comunidad hispanohablante se pone de acuerdo en usarlo.

En cuanto a la calidad del español que se escribe en la agencia en comparación con el de diarios y revistas, Gómez Font afirma: "Sí, creo que podría decirse que el español de EFE es más correcto y está mejor escrito, en general, que el de los medios de comunicación de España. Y digo de España porque creo que los periódicos de otros países se escriben mejor que los de aquí".

La conversación nos lleva de nuevo a Estados Unidos, porque Alberto coordinó el año pasado la publicación en ese país del Manual de estilo de la National Association of Hispanic Journalists. "Está teniendo mucho éxito", me cuenta, "ya que no había casi nada similar publicado allí. Por lo que he visto en mi viaje a Atlanta, yo creo que pronto se hará una segunda edición ampliada, con la colaboración y la participación de periodistas y responsables de estilo de más medios de comunicación". La primera edición tiene siete coautores (entre ellos el propio Gómez Font) de distintos diarios y agencias de prensa.

A principios de año, Alberto participó en una "gira" de presentación de este manual por varias ciudades estadounidenses, en las que con toda seguridad aprovechó para visitar a viejos amigos y hacer amigos nuevos. Porque Alberto parece tenerlos por todo el mundo, y los destinos de sus frecuentes viajes, ya se trate de Tijuana, Guatemala, Nueva York o, como hace unas semanas, Damasco y Alepo, son siempre escenario de gozosos reencuentros. De modo que, cuando viaja, no lo hace sólo para ilustrar a los asistentes a los cursos y jornadas en los que participa con sus ideas sobre el uso de la lengua en los medios de comunicación y el papel de la agencia EFE, sino también para alimentar sus variadas amistades (y comenzar otras nuevas) con buenas dosis de conversación y, si se tercia, con deliciosos platillos y mejores vinos y licores. O cócteles, porque es proverbial su afición a los combinados, en especial al dry martini. Afición a degustarlos y a prepararlos, que no en vano Alberto ha sido barman profesional...

No es con dry martinis, sino con unas cervezas bien frías, en el bar de la agencia EFE, como terminamos nuestra conversación. Alberto está ahora ilusionado con el viaje que le llevará en noviembre a Rosario, en Argentina, para participar en el tercer congreso internacional de la lengua española. De camino se quedará unos días en Buenos Aires, donde ha concertado una cita con los apunteros porteños, en el mismo café Tortoni en que estos se reúnen de vez en cuando. De allí, de Buenos Aries, de Rosario, Alberto Gómez Font volverá con nuevos amigos y con el afecto renovado de los que ya tenía, y seguro que también con buenas ideas -como la que se ha traído hace poco de Atlanta- sobre la lengua española en los medios de comunicación.

 


Notas

. El sitio web de la Agencia EFE está en http://www.efe.es. El Departamento de Español Urgente tiene su apartado (y su Vademécum del español urgente) en http://www.efe.es/esurgente/lenguaes

. El
Manual del español urgente que elabora la Agencia EFE lo publica la editorial Cátedra en Madrid. La 15.ª edición, ampliada y corregida, se ha publicado en el año 2004 con ISBN 84-376-2142-9. El Manual de estilo de la National Association of Hispanic Journalists de Estados Unidos se publicó en 2003 bajo los auspicios de Knight Ridder y CNN en español (ISBN 0-9745856-0-2).

. Información sobre el foro Apuntes, en http://lists.albura.net/efe.es/apuntes

. Hay una breve nota autobiográfica de Alberto Gómez Font en http://www.angelfire.com/ma/apuntes/AlbertoGomez.html

 
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